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Riesgos biológicos

Riesgos biológicos

La reciente pandemia COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, nos ha recordado que los microorganismos han convivido con los seres humanos a lo largo de los tiempos. En algunos casos, los microorganismos se constituyen en el elemento principal del centro de trabajo (ej.: fabricación de cerveza, pan o vino), y en otros casos, en acompañantes no deseados (ej.: zoonosis), capaces de originar algún tipo de infección, alergia o toxicidad.

El riesgo biológico en los centros de trabajo obliga a aplicar medidas con arreglo a los principios de la acción preventiva: evitar los riesgos, evaluar los riesgos que no se puedan evitar, combatir los riesgos en su origen, etc. Los equipos de protección individual (EPI) son la última barrera entre el agente biológico y el trabajador, por lo que la selección del EPI adecuado, su correcta utilización y el entrenamiento para su uso, son medidas preventivas obligadas.

La consecuencia más común ocasionada por los agentes biológicos nocivos son las enfermedades, en algunos casos muy graves e incluso mortales. A diferencia con otros riesgos, cada persona tiene una susceptibilidad distinta al entrar en contacto con el agente biológico, pudiendo pasar desapercibida, con consecuencias leves o presentar casos muy graves.

Medidas preventivas

Conocer el riesgo biológico: evaluarlo teniendo en cuenta toda la información disponible. Si es posible, eliminar o sustituir el agente.

Reducir la exposición y el contacto del agente biológico con el trabajador: evitando su crecimiento, mediante medidas organizativas, aplicando medidas de protección colectiva,  utilizando equipos de protección individual y señalizando el peligro.

Cuando se manipula conscientemente el agente biológico: el elemento básico de la bioseguridad es el cumplimiento estricto de unas prácticas de trabajo y técnicas microbiológicas adecuadas.

Aplicar medidas de higiene y protección personal específicas, que eviten o dificulten la dispersión del agente biológico fuera del lugar de trabajo.

Vigilar la salud y poner a disposición de los trabajadores las vacunas disponibles, para los agentes biológicos a los que están expuestos.

Formar e informar sobre cualquier medida relativa a la seguridad y la salud que se adopte en relación con el riesgo biológico, en particular en forma de instrucciones, en relación con:

  1. Los riesgos potenciales para la salud.
  2. Las precauciones que deberán tomar para prevenir la exposición.
  3. Las medidas que deberán adoptar los trabajadores en el caso de incidentes y para la prevención de éstos.